Hervir la leche
Lleva la leche semidescremada a hervor para iniciar una base controlada y uniforme.
Una versión más intensa y untuosa gracias al queso crema, ideal para cortes firmes y presentación impecable.
Lleva la leche semidescremada a hervor para iniciar una base controlada y uniforme.
Agrega el preparado D241 y mezcla hasta disolver completamente. Mantén aproximadamente 30 segundos.
Retira del fuego y agrega la leche condensada, la vainilla y el ron, integrando con cuidado.
Suaviza el queso crema y agrega gradualmente la mezcla de natilla hasta obtener una textura homogénea.
Cuela, vierte en moldes caramelizados y refrigera hasta que el postre esté completamente firme.
Trabajar el queso crema antes de mezclarlo facilita una incorporación más uniforme y sedosa.
El queso crema le aporta estructura y un perfil más rico, perfecto para servir porciones definidas.
Refrigera bien antes de desmoldar para conseguir una silueta firme, limpia y visualmente premium.

